Columna Cosa de dos, diario El País, martes 10 de noviembre de 2009. Título: Canario. Autor: Enric González."Hablando de canarios, otra cosa. Esto da bastante apuro, porque hay pocas cosas tan cursis como un periodista hablando de sí mismo, pero es posible que haya quien siga esta columnita y ese hipotético lector merece ser informado sobre las novedades. La dirección de este periódico considera conveniente aprovechar al máximo el espacio de papel, cada vez más escaso, y que estas líneas serán de mayor provecho si se dedican a la televisión en lugar de a peroratas más o menos excéntricas. Se me ha ofrecido volver a ser corresponsal en el extranjero, el empleo al que me he dedicado durante casi dos décadas, y he aceptado. Me largo a Jerusalén en enero. Alguna vez dije en este mismo espacio que no hay que preocuparse si desaparece del periódico alguna opinión, porque cada uno tiene ya la suya. Sigo pensándolo. Creo que hace más falta la información y, dentro de mis posibilidades, en el nuevo destino intentaré conseguirla, comprenderla, escribirla y publicarla. Seguiremos aquí hasta fin de mes".
Los que leen este blog conocerán desde hace tiempo mi opinión sobre Enric González. Y a los que les interesa el periodismo estarán al tanto de su historia este ultimo año en El País. Lamento profundamente la ausencia de González. Pero más lamento lo que significa. Me hace pensar una vez más hacia dónde se dirige el periodismo. Creo que hay ahora mismo mucha "gente pensando". Pensar es bueno. Pero cuando piensan los que no están preparados para ello, entonces no resulta bueno. Y mucho menos cuando además son los encargados de tomar las decisiones. En serio. Les invito a mirar los periódicos. Los de papel y los digitales. No se trata de crisis económica. Ni de crisis tecnológica. Ni de saber cómo hacer rentable internet. Ni de crisis de valores. Ni de la polarización entre conservadores y relativistas. Se trata de la ausencia de sentido común. De la ausencia de una idea clara y definida acerca de lo que queremos en el periodismo. De la ausencia de valores incorporados y transmitidos en forma de ideas y de prácticas concretas. Se trata de hacer buen periodismo. Porque sin buen periodismo no sirven el diseño, las ediciones digitales y los gurús de la red.








