lunes, 13 de febrero de 2012

Me siento a contemplar

Me siento a contemplar todos los dolores del mundo y toda la
opresión y la vergüenza.
Oigo los sollozos convulsivos, secretos, de los jóvenes en
conflicto consigo mismos, arrepentidos de sus actos,
Veo en el arroyo a la madre ultrajada por sus hijos, que muere
abandonada, extenuada, desesperada,
Veo a la mujer ultrajada por su marido, veo al seductor infame
de las jóvenes,
Observo el encono de los cielos y el amor desdeñado que
intenta ocultarse, veo estos espectáculos sobre la tierra,
Veo los efectos de las batallas, de la peste, de la tiranía, veo a
los mártires y prisioneros,
Observo el hambre en el mar y a los marineros echando suertes
para ver cuál habrá de morir para salvar la vida a los otros,
Observo las humillaciones y degradaciones impuestas por los
orgullosos a los obreros, a los pobres, a los negros;
Todas estas cosas, todas las vilezas y agonías sin fin me siento
a contemplar,
A ver, a oír, y permanezco mudo.

Walt Whitman




(Fotografía: Louisa Gouliamaki (AFP). http://www.elpais.es/)