Apenas un suspiro es lo que queda para acabar el 2011...y en un parpadeo estaremos en el próximo año. A veces es bueno detenerse un poco en éste vértigo de vida que nos hemos impuesto. Todo veloz. Todo al instante. La inmediatez lo invade todo. Nadie mira hacia atrás para ver lo recorrido. Lo aprendido. Lo vivido. La vida dura lo que dura un segundo. Pero hoy por hoy se le da más valor a 144 caracteres que a un año vivido. Y casi ciegos, desinformados y aturdidos vivimos la vida sin llegar a saber en dónde estamos, hacia dónde vamos, quiénes somos. Por eso tanta soledad, tanta ansiedad, tanta desorientación, tanto disfraz...A veces volver atrás es la mejor manera de seguir adelante. Ver lo andado. Y dejar por un momento (el que uno quiera) un día, una semana, todo esta vorágine de datos, de horas y segundos apilados sin ser vividos y pensar y sentir lo que queremos para la semana que viene, para el año que viene, para el 2012, para el resto de nuestra vida. Me quedo con una frase hermosa de Nelson Mandela: "Lo que diferencia a una persona de otra no es lo que le ha sido dado, sino lo que es capaz de hacer con lo que tiene". Es un desafío. Ser capaces de vivir esta vida plenamente, de utilizar bien nuestro tiempo en esta tierra, sin mirar lo que nos ha sido dado, sin mirar lo que se nos impone, sino viviendo mejor cada día. Y como los mejores escultores, siendo capaces de dar y hacer lo mejor con lo que tenemos. Por ello se nos conocerá...





