sábado 10 de enero de 2009

Hacia dónde vamos

Es "lo último" en investigación y medicina deportiva. Creo que merece una reflexión un poco más profunda que la dedicada en este blog. En definitiva aquí sólo se trata de mostrar el gráfico que elaboramos para el periódico a propósito del tema. Me refiero al Biochip. A los tests genéticos que, entre otras cosas, permiten identificar potenciales rendimientos en distintas disciplinas deportivas. Es un desarrollo formidable de la ciencia. Y una aplicación con un alcance todavía irreconocible. ¿Hasta dónde vamos a llegar? ¿Hasta dónde somos capaces de llegar? Es verdad que esta tecnología también permitirá detectar la predisposición de las personas a padecer una muerte súbita en respuesta al ejercicio. Pero más allá de estas aplicaciones preventivas y terapéuticas, ¿el resto de aplicaciones, los límites de la planificación, el desarrollo de deportistas "a la carta", etc. serán posibles de controlar?. Todos sabemos bien que la capacidad de desarrollo científico y tecnológico es desigual entre los distintos países. Creo que se intuye a dónde queremos llegar con estas reflexiones. No se trata de detener el avance del conocimiento científico. Y dado que resulta imposible seguir el ritmo del progreso tecnológico y científico, creo que resulta necesario realizar un esfuerzo para reflexionar sobre los posibles efectos antes de aplicar los resultados de estos desarrollos. Hay quienes pensarán que este planteamiento ya de por sí significa una barrera para el progreso de la ciencia. De ninguna manera. Todo lo contrario. La reflexión significa prudencia y excelencia para una mejor aplicación. Porque al fin de cuentas todo repercute y repercutirá en el cuerpo del deportista. Y lo que todos queremos es transparencia en los deportes. O no?